miércoles, 16 de junio de 2021

Un gozo para quien se va y un vacio para quien se queda

Vale más el día en que se muere que el día en que se nace. 

Eclesiastés 7:1b. NVI.


Lectura: Eclesiastés 7:1-9.  Versículo del día: Eclesiastés 7:1b.


MEDITACIÓN DIARIA


Tal vez estamos tan acostumbrados a esta vida, que queda difícil despegarse de ella. Nosotros, los cristianos, tenemos una gran ventaja sobre el resto: sabemos exactamente para dónde vamos cuando partamos de este mundo terrenal. “Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida” (1 Juan 5:11-12). Exactamente: ese es el testimonio de todo cristiano.

Por eso, al pensar en la muerte de un ser querido, lo importante es que haya conocido al Señor Jesús como su Salvador personal; lo demás es triste por la ausencia temporal, pero con la bendita esperanza de estar allá, donde nos encontraremos. Miremos que también nos dice la lectura: “Vale más llorar que reír; pues entristece el rostro, pero le hace bien al corazón” (v. 3). Precisamente en casos como estos está bien llorar; no hay por qué reprimirnos. ‘Le hace bien al corazón’: se descansa, se descarga el peso llevado, relaja los músculos e incluso da sueño. Así que no temamos llorar. ¡Se vale hacerlo! Las partidas son un gozo para quien se va y un vacío para quien se queda.


Amado Señor: gracias porque bien sabemos para dónde nos dirigimos cuando nos llames a tu Presencia. Permite buen Señor que estemos preparados para ese grandioso día, donde nos iremos gozosos a disfrutar Contigo. Igualmente danos el valor, la fortaleza y la paz para enfrentar las idas de nuestros seres queridos y que esto sea un motivo para no quedarnos quietos y anunciar Tu Evangelio de las Buenas Nuevas de Salvación. ¡Te amamos Señor!


Un abrazo y bendiciones.

martes, 15 de junio de 2021

Somos importantes para Dios

 

Porque él no desprecia ni tiene en poco el sufrimiento del pobre; no esconde de él su rostro, sino que lo escucha cuando a él clama. 

Salmo 22:24. NVI.


Lectura: Salmo 22:12-31.  Versículo del día: Salmo 22:24.


MEDITACIÓN DIARIA


David cumplía sus votos al Señor. Pidiéndole que lo guardara de sus enemigos, le agradece antes de ver la respuesta: “Proclamaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré. ¡Alaben al Señor los que le temen! ¡Hónrenlo, descendientes de Jacob! ¡Venérenlo, descendientes de Israel!” (vv. 22-23); “Tú inspiras mi alabanza en la gran asamblea; ante los que te temen cumpliré mis promesas” (v. 25).

El Señor no desprecia al afligido, ni al temeroso, ni al que está pasando necesidades de hambre y sed. Este Salmo que es profético, describe además acontecimientos por los que el Señor Jesús pasó. Dice Charles Spurgeon que todo hijo de Dios, debe revitalizar su fe en el testimonio ejemplar de Jesús. “La puerta de la misericordia permanece constantemente abierta, aun para el candidato más opacado e insignificante: ninguno que se acerque a su trono temeroso va a encontrar a Dios infiel o desdeñoso”. Así que no dudemos de entrar por esa puerta, con la seguridad que el Señor está ahí listo para tendernos su mano prodigiosa y para poner nuestras lágrimas en su redoma. No le somos indiferentes al Señor. ¡Somos importantes para Él! Acuérdate después, de agradecerle y cumplirle lo prometido.


Señor amado: gracias por tanto bien recibido. Gracias por tenernos siempre presente y estar al corriente de nuestras necesidades. Papito Dios: nos cuidas con esmero y deseas lo mejor para tus hijos. Enséñanos a verte aun en esas dificultades y a entender que Eres un Dios fiel y misericordioso. También, enséñanos a ser agradecidos Contigo y a dar testimonio por todo lo concedido. ¡Te amamos Dios Poderoso!


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 14 de junio de 2021

Con decisión y firmeza defender nuestra fe

 Si ahora te quedas absolutamente callada, de otra parte vendrán el alivio y la liberación para los judíos, pero tú y la familia de tu padre perecerán. ¡Quién sabe si no has llegado al trono precisamente para un momento como este! 

Esther 4:14.  NVI.


Lectura: Ester 4:1-17. Versículo del día: Ester 4:14.


MEDITACIÓN DIARIA


Sucedió que Amán el hombre de confianza del rey Asuero, furioso porque Mardoqueo no se arrodillaba ante él y le rendía pleitesía, hizo que el rey expidiera un decreto para mandar a todas las provincias, con la orden y el sello del anillo del rey para exterminar, matar y aniquilar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, mujeres y niños (Ester 3:1-15). “Cuando Mardoqueo se enteró de todo lo que se había hecho, se rasgó las vestiduras, se vistió de luto, se cubrió de ceniza y salió por la ciudad dando gritos de amargura” (4:1). Cuando la reina Ester supo lo que pasaba con su tío mandó a uno de sus criados a preguntarle por su actitud. Mardoqueo le contó al criado todo cuanto había sucedido, le dio una copia del edicto expedido y le mandó a decir que abogara ante el rey por su pueblo. Dentro de las normas establecidas en Palacio, nadie podía acercarse al rey sin ser invitado, puesto que esto era causa de pena de muerte. Así se lo mandó decir Ester a su tío Mardoqueo. Mardoqueo respondió con palabras proféticas: “¡Quién sabe si no has llegado al trono precisamente para un momento como este!”. Ester respondió de la siguiente manera: “Ve y reúne a todos los judíos que están en Susa, para que ayunen por mí. Durante tres días no coman ni beban, ni de día ni de noche. Yo, por mi parte, ayunaré con mis doncellas al igual que ustedes. Cuando cumpla con esto, me presentaré ante el rey, por más que vaya en contra de la ley. ¡Y, si perezco, que perezca!” (v. 16).

Tanto Mardoqueo como Ester sabían muy bien de la importancia del ayuno en estos casos y no dudaron en ponerlo en práctica. Se lanzaron al ruedo y como dijo la reina: “¡Y, si perezco, que perezca!”. Decididamente hicieron lo que les correspondía y dejaron en manos de Dios su petición. Considero que esa es la actitud que nos corresponde tomar como cristianos, ante las dificultades que se nos presentan. Con decisión y entereza enfrentar al enemigo. “El caballo se prepara para el día de la batalla, pero la victoria pertenece al Señor” (Proverbios 21:31 NTV).


Amado Señor: gracias por tu Palabra que siempre nos anima a continuar y a ser firmes en nuestra fe. Permite que aprendamos a defender nuestros principios con valentía y coraje como lo demostró Ester, sabiendo que Eres Tú, quien tienes el control de todos los sucesos. Eres Poderoso, Misericordioso y estas listo para abogar por los tuyos. Gracias buen Señor.


Un abrazo y bendiciones.   

sábado, 12 de junio de 2021

Decídete hoy por Él

Dichosos los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para poder entrar por las puertas de la ciudad. 

Apocalipsis 22:14. NVI.


Lectura: Apocalipsis 22:10-15.  Versículo del día: Apocalipsis 22:14.


MEDITACIÓN DIARIA


Lavar las ropas, no es otra cosa que reconocer lo que el Señor Jesús vino a hacer por cada uno de nosotros, al llevar sobre su cuerpo todo el peso de nuestras transgresiones. La verdad, es fácil hacerlo; sin embargo, el enemigo siempre se mete para evitar que las personas lleguen a los pies del Señor. Tenemos que entender que no existe otro camino diferente para llegar al Padre: “Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí” (Juan 14:6); “De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos” (Hechos 4:12); “Esta es la palabra de fe que predicamos:  que, si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo” (Romanos 10:8-10). Estos tres pasajes de la Biblia nos pueden dar la explicación exacta sobre lo que tenemos que hacer. Y de esta manera nuestras ropas serán lavadas y nuestros nombres escritos en el Libro de la vida.

Amigo que me sigues y lees mi devocional diario: mi deseo es que te encuentres con Jesús, el Amado. ¡decídete hoy por Él! Si no sabes cómo hacerlo, te puedo dirigir con una oración. Oremos:


Señor Jesús: yo te necesito; te abro la puerta de mi vida y te acepto como mi Único y suficiente Señor y Salvador. Gracias por venir a morir en mi lugar. Perdona mis pecados y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por entrar en mi vida, perdonarme, limpiarme y escribir mi nombre en el Libro de la vida. Muchas gracias Señor.


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 11 de junio de 2021

Si Dios nos da, es para dar también

 Hay un mal que he visto en esta vida y que abunda entre los hombres: a algunos Dios les da abundancia, riquezas y honores, y no les falta nada que pudieran desear, pero es a otros a quienes les concede disfrutar de todo ello. ¡Esto es absurdo, y un mal terrible! 

Eclesiastés 6:1-2. NVI.


Lectura: Eclesiastés 6:1-12.  Versículos del día: Eclesiastés 6:1-2.


MEDITACIÓN DIARIA


Definitivamente, lo mejor es hacer las cosas bien y disfrutar de las bendiciones que Dios nos dé mientras lo podemos hacer. Si después, por decir, las riquezas pasan a otras manos, por lo menos se tiene la satisfacción de haber gozado lo que se tuvo en un tiempo. Por eso no es conveniente el apego a los bienes materiales.

Pienso que, si el Señor le ha permitido poseer fama y riqueza, lo mejor es, compartir esa riqueza ya que la tiene y tiene el modo de hacerle llegar al prójimo necesitado. No debemos olvidar el amor y la generosidad. “Servir al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones” (Proverbios 19:17). ¿Quién mejor nos puede pagar? El Señor dijo que lo haría y Él lo hará. Si Dios nos da, es para dar también.


Amado Señor: enséñanos a compartir tanto bien que nos has regalado con nuestros hermanos que sufren. Permite que seamos conscientes que, si nos das, es para dar igualmente. Que nuestros corazones se llenen de júbilo y te veamos a Ti cuando estemos haciendo una buena acción. También buen Señor te ruego que nuestras generaciones se empapen de tu Palabra y entiendan el verdadero mandato del amor en toda su esencia. Gracias, muchas gracias Dios y Señor nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 10 de junio de 2021

Pon tu mano sanadora en sus vidas


Dios mío, clamo de día y no me respondes; clamo de noche y no hallo reposo. 

Salmo 22:2. NVI.


Lectura: Salmo 22:1-11.  Versículo del día: Salmo 22:2.


MEDITACIÓN DIARIA


Este Salmo del rey David, además de ser profético también nos habla de sus momentos de dificultad cuando se sentía atacado y no veía la mano de Dios sobre su vida. ¿Cuántas veces hemos experimentado lo mismo? Creo que todos vivimos situaciones críticas donde nos pareciera que nuestro Dios se ha olvidado ya de nosotros. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Lejos estás para salvarme” (v. 1); este fue su clamor salido desde el fondo de su corazón. Recordemos que si algo tenía David era su sinceridad frente a Dios. Le hablaba con entera confianza tal como le habla un hijito a su padre y esto era agradable para su Señor.

Del mismo modo, nosotros debemos dirigirnos hacia Él. No tenemos por qué ocultar lo que nos pasa, si Dios de antemano lo sabe todo. Lo sabe, pero le gusta que nos volquemos a Él con sinceridad.  Por eso mi consejo es que no dudes en recurrir al Único que en verdad nos puede tender su mano. Seguro que nos encontraremos también quien nos diga: “Este confía en el Señor, ¡pues que el Señor lo ponga a salvo!  ¡Ya que en él se deleita, ¡que sea él quien lo libre!” (v. 8). No importa; de todas maneras, si no es el Señor ¿quién más puede hacerlo?


Buen Señor y Dios nuestro: oro en estos momentos por las personas que están pasando momentos críticos en su vida. Mi Señor, Tú las conoces y entiendes sus circunstancias más que cualquiera de sus familiares o amigos. Tú sabes cómo llegar a su corazón y calmar esa sed que viven llenos de momentos de angustia, desolación y depresión. Te ruego bendito Dios que pongas tus manos sanadores sobre su mente, su cuerpo y su alma. Abrásalas y consiéntelas; que sientan tu amor en toda su magnitud y se levanten para proclamar tu Nombre y tus proezas. ¡Gracias, muchas gracias Amado Dios y Señor!


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 9 de junio de 2021

Los planes de Dios son perfectos

Mardoqueo tenía una prima llamada Jadasá. Esta joven, conocida también como Ester, a quien había criado porque era huérfana de padre y madre, tenía una figura atractiva y era muy hermosa. Al morir sus padres, Mardoqueo la adoptó como su hija. 

Ester 2: 7. NVI.


Lectura: Ester 2:1-18.  Versículo del día: Ester 2:7.


MEDITACIÓN DIARIA


Esta es otra historia de una mujer judía que se encontraba en la ciudadela de Susa viviendo con su tío Mardoqueo; por consiguiente, es de la vida real. Mardoqueo fue capturado en Jerusalén cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia se llevó cautivo a Jeconías, quien era rey de Judá (v. 6). Como el rey Asuero había destituido a la reina Vasti, se estaba buscando una mujer hermosa que la reemplazara. Así fue como Ester resultó en el palacio, siendo entrenada por Jegay quien era eunuco y trabajaba en el harem del rey. “La joven agradó a Jegay y se ganó su simpatía. Por eso él se apresuró a darle el tratamiento de belleza y los alimentos especiales. Le asignó las siete doncellas más distinguidas del palacio y la trasladó con sus doncellas al mejor lugar del harén” (v. 9).

Cuando le llegó el turno de presentarse ante el rey sucedió que: “Al rey le gustó Ester más que todas las demás mujeres, y ella se ganó su aprobación y simpatía más que todas las otras vírgenes. Así que él le ciñó la corona real y la proclamó reina en lugar de Vasti” (v. 17).

Dios cuando tiene determinado propósito con una persona, no deja de mover sus fichas hasta cumplir su cometido. Por eso es que no debemos inquietarnos cuando por circunstancias adversas las cosas no nos salen como lo hemos pensado o pedido a Dios. Él tiene en sus manos el tiempo exacto; nunca llega antes ni tarde, llega en el momento preciso, para ejecutar sus planes de acuerdo a su santa voluntad. En el plan de Dios estaba Ester para que fuera la reina elegida por el Rey Azuero.


Amado Señor: gracias por hacernos ver que todo se mueve bajo tu propósito. Permite buen Señor que ante los acontecimientos diarios hallemos gracia frente a las personas con las que tendremos que interactuar y que esto lo veamos como un regalo Tuyo para alabarte y darte toda la gloria. ¡Te amamos Señor y Dios nuestro!


Un abrazo y bendiciones.

Que nada nos aparte de adorar a nuestro Dios y Señor

  —No teman—los tranquilizó Samuel—, de verdad han hecho mal, pero ahora asegúrense de adorar al Señor con todo el corazón y no le den la es...