Samuel respondió: ¿Qué agrada más al Señor: que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio, y prestar atención, más que la grasa de carneros.
1 Samuel 15:22. NVI.
Lectura:
1 Samuel 15:1-31. Versículo del día: 1
Samuel 15:22.
MEDITACIÓN
DIARIA
A
veces no captamos la importancia de la obediencia, pero si vamos a la Palabra
de Dios, bien nos damos cuenta, lo que vale para el Señor la obediencia. En la
lectura vemos como Saúl, el primer rey de Israel no acató las instrucciones
dadas por el Señor a través del sacerdote Samuel. Los amalecitas le habían
hecho mucho daño al pueblo de Israel y el Señor le dio esta orden a Saúl: “Mátalos
a todos, hombres y mujeres, niños y recién nacidos, toros y ovejas, camellos y
asnos”; sin embargo, Saúl no obedeció empezando por perdonarle la vida a Agag,
rey de los amalecitas y se quedó con lo mejor de las ovejas y cabras; becerros
y corderos. Saúl creyó haber cumplido con la tarea, pero esa no fue la orden
dada por el Señor. Por no obedecer, el Señor le quitó el trono y se lo pasó a
David.
El
Señor me motivó a hacer este devocional, porque Él me ha revelado la
importancia de obedecer una orden dada, así creamos que nosotros consideremos
que es mejor esto o aquello. No; una orden es una orden y no tiene arandelas.
Además de eso el versículo también nos dice: “y prestar atención”; o sea va
ligada la obediencia al prestar atención.
Considero
que siendo de tanta importancia el obedecer, debemos ser bastante exigentes con
los niños y adolescentes al dar una orden, para que cuando sean grandes no sigan el
ejemplo de algunos adultos que aún no acatan lo mandado.
Amado
Señor Jesús: gracias por volver a enseñarnos lo que es la obediencia. Señor
Jesús, queremos pedirte perdón porque fallamos mucho al no obedecer ni prestar
atención a lo mandado por Ti. Te rogamos que sea tu Santo Espíritu poniendo en
cada corazón el obedecer sin discusiones ni condición alguna. Deseamos ser
fieles y leales a Ti. Gracias, muchas gracias bendito Señor.
Un abrazo y bendiciones.