sábado, 30 de marzo de 2024

Ahora sufres, por la indiferencia hacia Ti

 Después de esto, José de Arimatea pidió a Pilato el cuerpo de Jesús. José era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos. Él fue y retiró el cuerpo con el permiso de Pilato. También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, llegó con unos treinta y tres kilogramos de una mezcla de mirra y áloe. 

Juan 19:38-39. NVI.


Lectura: Juan 19:31-42.  Versículos del día: Juan 19:38-39.


ORACIÓN


Mi Buen Señor Jesús: mi corazón se quebranta igual que cuando era pequeña y veía las películas de tu pasión y muerte. Ahora, al paso del tiempo, cada día entiendo mucho más todo lo hecho por Ti, solamente con la misión de venir a salvarme de las garras del enemigo. Mi Señor, tanta humillación, tantos insultos, tantas burlas, tantas heridas causadas por esa corona de espinas, por los latigazos que soportaste, la pesada cruz que tuviste que cargar, los clavos enterrados en tus manos sanadoras y en tus pies, que no se cansaron de andar haciendo el bien. Sin embargo, hoy entiendo que todo eso que padeciste es poco al lado de tu sufrimiento, porque el hombre caído no quiere reconocerte como el Salvador que Eres. ¡Cuánto te duele tanta indiferencia hacia Ti!Y… ¿Cómo lo sabrán si no hay quien les predique tu Palabra? ¿Si no hay obreros que lleven tu mensaje de salvación? Señor Jesús: toma mi vida; es Tuya; te pertenece y haz de mí un instrumento Tuyo. Permite que por donde quiera que yo pase, las Buenas Noticias de tu Evangelio deje una semilla; puede ser una muy pequeña como la del grano de mostaza para que crezca y dé fruto al cien por ciento; para que como árbol frondoso pueda dar sombra y aliento al cansado y menesteroso.  Hoy solo tengo palabras para decirte con el corazón muchas gracias, bendito Señor Jesús. ¡Utilízame en tu obra! ¡Dame el denuedo para compartir de Ti! Gracias, gracias, gracias. ¡Te adoro y te exalto bendito Señor y Rey!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 29 de marzo de 2024

Todo su sufrimiento y muerte fue por ti

En ese momento, la cortina del santuario del Templo se rasgó en dos, de arriba a abajo. La tierra tembló y se partieron las rocas. Se abrieron los sepulcros y muchos creyentes que habían muerto resucitaron. Salieron de los sepulcros y, después de la resurrección de Jesús, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a muchos. 

Mateo 27:51-53. NVI.


Lectura: Mateo 27:45-55.  Versículos del día: Mateo 27:51-53.


MEDITTACIÓN DIARIA


"Cuando el centurión y los que con él estaban custodiando a Jesús vieron el terremoto y todo lo que había sucedido, quedaron aterrados y exclamaron: ¡Verdaderamente este era el Hijo de Dios!” (v. 54).  Sí; todo eso sucedió al morir el Señor Jesús. La cortina del templo era la que separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo queriendo decir que ya no había necesidad de un sumo sacerdote, porque Jesús es el gran Sumo Sacerdote; es el Cordero de Dios inmolado por nuestros pecados. (Hebreos 9:6-7). El Señor Jesús no quedó como se nos muestra en un crucifijo; Él quedó completamente desfigurado, maltratado; literalmente molido. Sabemos muy bien que al moler el maíz queda una masa. El Señor era completamente una masa. Tal como estaba profetizado por Isaías (Isaías 52:14 y 53:5-9).


¿Sabes por qué el Señor sufrió todo esto? Porque te ama más allá de lo que te puedas imaginar y desea estar contigo en la Patria Celestial. Mira, si nunca le has dicho a Jesús que tome tu vida, te invito a que lo hagas. Solamente es una pequeña oración, pero con una enorme recompensa. Te sugiero orar así:


Señor Jesús: no había entendido lo que en realidad fue tu pasión y muerte, pero ahora que lo comprendo te doy gracias por haber muerto en mi lugar. Gracias por amarme tanto. Ven a morar conmigo; quiero que seas mi Señor y Salvador; perdona mis pecados, toma el control del trono de mi vida y hazme de acuerdo con tu santa voluntad. Gracias por perdonarme, limpiarme, darme una vida nueva aquí en la tierra y una eternidad a tu lado. Amén.


Un abrazo y bendiciones,

jueves, 28 de marzo de 2024

La Cena del Señor es un acto de reverencia a Él

Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciéndoles: —Tomen y coman; esto es mi cuerpo. Después tomó una copa, dio gracias y se la dio a ellos diciéndoles: —Beban de ella todos ustedes. Esto es mi sangre del pacto que es derramada por muchos para el perdón de pecados. 

Mateo 26:26-28. NVI.


Lectura; Mateo 26:17-30.  Versículos del día: Mateo 26:26-28.


MEDITACIÓN DIARIA


El Señor instituyó la Cena antes de su pasión y muerte. En la lectura vemos que Él ya sabía que Judas lo traicionaría, sin embargo, Judas tomó la Cena. Pero tal como dice Pablo: “Por lo tanto, cualquiera que coma el pan o beba de la copa del Señor de manera indigna será culpable de pecar contra el cuerpo y la sangre del Señor. Así que cada uno debe examinarse a sí mismo antes de comer el pan y beber de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo come y bebe su propia condena” (1 Corintios 11:27-29).


Para mí la Cena es un momento de máxima reverencia y de reflexión; de examinarse y pedir perdón al Señor directamente. Cada vez que lo hagamos, debe ser en memoria de Jesús. Con la Cena también proclamamos la muerte de Jesús hasta que Él venga (1Corintios 11:24-26); su cuerpo molido por nuestros pecados y su sangre derramada para perdón de ellos. Mucho amor del Señor Jesús por la humanidad. Fue entregado y sacrificado por ti y por mí.


Amado Señor Jesús: gracias por recordarnos el momento crucial cuando fuiste inmolado por cada uno de nosotros. No fue algo pasajero, fue un acto decisivo de tu parte. Enséñanos a valorar el verdadero significado de la Cena y a entender el sublime amor de tu parte, para poder tener una relación íntima Contigo y a la vez restaurar la comunicación con el Padre Eterno. Gracias, gracias bendito Jesús. Lo hiciste todo sin objetar lo más mínimo; como oveja fuiste llevado al matadero. ¡Tanto amor mi Señor es incomparable! Muchas gracias.


Un abrazo y bendiciones. 

miércoles, 27 de marzo de 2024

¿Estás dispuesto a defender tu fe en Cristo Jesús!

 —¿Y qué voy a hacer con Jesús, al que llaman Cristo? —preguntó Pilato. —¡Crucifícalo! —respondieron todos. Pero él dijo: —¿Por qué? ¿Qué crimen ha cometido? Pero ellos gritaban aún más fuerte: —¡Crucifícalo! 

Mateo 27:22-23. NVI.


Lectura del día: Mateo 27:11-26.  Versículo del día: Mateo 27:22-23.


MEDITACIÓN DIARIA


Muy seguramente los que gritaban eran los mismos que lo aclamaron en su entrada triunfal a Jerusalén. Y es ahí en donde tenemos que darnos cuenta de que ellos actuaron más por emociones que por la fe. La gente de Nazaret fue testigo de los milagros de Jesús, pero cuando les tocó tomar una decisión y ser radicales, no fueron capaces de responder como debían.


Reflexionemos y preguntémonos cómo actuaríamos en caso de persecución. ¿Estamos dispuestos a defender nuestra fe en Cristo Jesús?


Amado Señor: los tiempos no son fáciles y en cualquier momento estamos expuestos a ser perseguidos por seguirte. Yo oro porque nos des la entereza y la valentía para que nos levantemos como muros fuertes y proclamemos que Tú Eres el Rey de reyes y el Señor de señores. Que Eres el Mesías enviado a la humanidad, para salvación de todo aquel que crea en Ti. Gracias Señor Jesús. ¡Te amamos y te adoramos!


Un abrazo y bendiciones-

martes, 26 de marzo de 2024

No es remordimiento es arrepentimiento

 Cuando Judas, el que lo había traicionado, vio que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los líderes religiosos. 

Mateo 27:3. NVI.


Lectura. Mateo 27:1-10.  Versículo del día: Mateo 27:3.


MEDITACIÓN DIARIA


Tristemente, Judas sintió remordimiento, más no arrepentimiento. El remordimiento es producto del mal cometido; el arrepentimiento es reconocerlo y decidirse a no volver a incurrir en lo mismo. Arrepentirse es darle la espalda al pecado y continuar por el camino que lleva a Dios. En este mundo vemos que al hombre caído poco o nada le importa pecar. Se mofa del pecado y sigue como si nada. No tiene ni idea del castigo que le espera.  Entendamos que el pecado llega, por el mismo estado de indiferencia que el hombre tiene hacia Dios, caracterizada por una actitud de rebelión activa o pasiva y esto es en sí, el pecado. (Romanos 3:23 y 6:23).


Precisamente el Señor Jesús vino a restablecer la relación entre Dios Santo y el hombre pecador. Él es el puente que nos conduce a Dios Padre. Jesús lo afirmó cuando contestó lo siguiente: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí” (Juan 14:6 ). Jesús es la solución para el hombre pecador: ¡arrepiéntete! Gozarás de una vida nueva aquí en la tierra (Juan 10:10) y de una eternidad a su lado (1 Juan 5:12). Te invito a orar así:


Señor Jesús: reconozco que soy pecador y estoy arrepentido por ello. Te abro la puerta de mi vida para que seas mi Señor y Salvador. Te pido perdones mis pecados y tomes el control del trono de mi vida. Haz de mí, la persona que quieres que yo sea. Gracias por perdonarme, limpiarme y abrirme el camino para llegar a Dios Padre. Gracias porque Contigo gozaré de una eternidad en el cielo. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 25 de marzo de 2024

Permite a Jesús entrar triunfante en tu vida

 Tanto la gente que iba delante de él como la que iba detrás gritaba: “—¡Hosanna al Hijo de David! —¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! —¡Hosanna en las alturas!

Mateo 21:9. NVI.


Lectura: Mateo 21:1-11.  Versículo del día: Mateo 21:9.


MEDITACIÓN DIARIA


Hosanna en hebreo significa; sálvanos. Este era el clamor del pueblo judío, reconociendo en Jesús de Nazaret al profeta de Nazaret, En la TLA, lo expresa así: “Y toda la gente, tanto la que iba delante de él como la que iba detrás, gritaba: ¡Sálvanos, Mesías nuestro! ¡Bendito tú, que vienes en el nombre de Dios! Por favor, ¡sálvanos, Dios altísimo!”. Buscando encontré lo siguiente: ‘aleluya expresa nuestra alabanza al Señor por la esperanza de la salvación y la exaltación. En el hosanna y el aleluya reconocemos a Jesucristo viviente como la esencia de la Pascua de Resurrección y de la Restauración de los últimos días’. ¡Qué cierto es!


Jesús: ¡nuestra esperanza de salvación! También me mandaron ayer una imagen representativa del Domingo de Ramos y en la leyenda decía: ‘deja que Jesús haga una entrada triunfal en tu vida’ y esa es mi petición para ti que lees este devocional. ¡Déjalo entrar en tu vida! ¡Extiéndele las palmas que brotan en tu corazón! Por favor oremos:


Amado Señor Jesús: necesito que vengas a salvarme. Te entrego mi vida y te acepto como mi Señor y Salvador que Eres. Perdona mis pecados y hazme la persona que deseas que yo sea. Toma el control del trono de mi vida, Gracias por perdonarme, gracias por venir a morar conmigo y gracias por salvarme. ¡Bendito Tú Jesús que vienes en el Nombre de Dios!


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 23 de marzo de 2024

Ábrele la puerta de tu vida al Señor

 ¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos. 

Apocalipsis 3:20. NTV.


Lectura: Apocalipsis 3:14-22.  Versículo del día: Apocalipsis 3:20.


MEDITACIÓN DIARIA


Bueno, yo diría que crecí en mi vida espiritual con este versículo. Hasta donde me enseñaron cuando recibí al Señor y comencé mi camino como cristiana, entendía que era el mensaje exacto porque es el correspondiente a la Iglesia actual que es la de Laodicea. Esta Iglesia se había vuelto tibia, lo cual no es del agrado del Señor. La ciudad de Laodicea fue una ciudad próspera e importante, lo que hizo que sus habitantes se llenaran de orgullo provocado por su autosuficiencia y complacencia (Según la Escuela Bíblica, siguiendo al Maestro). 


“Tú dices: “Soy rico, tengo todo lo que quiero, ¡no necesito nada!”. Y no te das cuenta de que eres un infeliz y un miserable; eres pobre, ciego y estás desnudo” (v. 17). El Señor nos aconseja que compremos oro purificado por fuego para ser definitivamente rico; por lo tanto, hay una exhortación a arrepentirse de la indiferencia hacia Dios. Por eso es necesario aceptar la invitación del Señor; Él está llamando a la puerta; déjalo seguir, No te va a defraudar; es la mejor invitación.


Señor Jesús: yo te necesito, te abro la puerta de mi vida para que seas mi Señor y Salvador. Perdona mis pecados, toma el control del trono de mi vida y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Señor por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna Contigo. ¡Te alabo Señor y te bendigo!


Un abrazo y bendiciones.

La sabiduría es el primer y más perfecto don del Espíritu Santo

Si ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios, demuéstrenlo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones con la humildad que...