Después me dijo: “El Dios de nuestros antepasados te ha escogido para que conozcas su voluntad y para que veas al Justo y lo oigas hablar. Pues tú serás su testigo; les contarás a todos lo que has visto y oído.
Hechos 22:14-15. NTV.
Lectura: Hechos 22:1-23. Versículos del día: Hechos 22:14-15.
MEDITACIÓN DIARIA
Pablo llega a Jerusalén y allí es
arrestado. Pablo pidió permiso para hablarle al pueblo y comenzó dando su
testimonio de cómo el Señor lo había llamado para su obra (vv. 1-13). Pablo
soportó cantidad de tribulación solo por amor a su Señor. Es hermoso cómo su
vida cambió totalmente después de su encuentro con el Señor.
Y de igual manera ese mismo Jesús
que se le apareció a Pablo, te habla a ti y te revela que Él es el Hijo de Dios
quien vino a morir y resucitar por ti. Él está a la puerta de tu vida
hablándote; “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la
puerta, entraré, cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). ¡Ábrele la
puerta de tu vida! Seguro que no te arrepentirás, tendrás ganada la salvación y
tu vida tomará otro giro. Lo puedes hacer con una corta pero sincera oración,
le puedes decir:
Señor Jesús:
entiendo que te necesito y que me amas demasiado. Gracias porque moriste por mí
y resucitaste para darme vida eterna a tu lado. Hoy te pido perdón por todos
mis pecados y decido abrirte la puerta de mi vida para que seas mi Señor y
Salvador. Toma el control del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas
que yo sea. Gracias Señor por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna.
Amén.
Un abrazo y bendiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario