lunes, 5 de octubre de 2020

Pidamos revelación para nuestras vidas

Por eso yo, Nabucodonosor, alabo, exalto y glorifico al Rey del cielo, porque siempre procede con rectitud y justicia, y es capaz de humillar a los soberbios. 

Daniel 4:37. NVI.


Lectura: Daniel 4:19-37.  Versículo del día: Daniel 4:37.


MEDITACIÓN DIARIA


Siguiendo con Nabucodonosor y su firmeza de alabar al Señor por su grandeza y poder. Después de no creer sino en él, con su ego demasiado alto y que solamente lo que dijera o hiciera estaba bien, Dios se le revela de una manera espectacular. Le habla a través de Daniel, en la interpretación del sueño que tuvo.

Igualmente puede suceder con nosotros. Yo creo que, así como Nabucodonosor al tener ese sueño se asustó y buscó ayuda, cada uno, podemos en comunicación con Dios, presentarle una petición de revelarnos lo que desea que hagamos o dejemos de hacer, de acuerdo a la necesidad que tengamos. Seguro que nuestro buen Dios actuará.


Señor Jesús: venimos ante Ti para exaltarte y adorarte como lo mereces. Gracias por perdonar nuestros pecados y llevar bajo tu espalda todo el peso de las transgresiones que no te correspondía cargar. Buen Señor, revela lo que deseas que hagamos para exaltar y glorificar tu Nombre. Bien sabemos que no somos dignos de tanto amor, pero confiamos en tu infinita misericordia y poder. Gracias por escuchar nuestra oración. Gracias bendito Jesús.


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 3 de octubre de 2020

Cuidemos las palabras al hablar

 

Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa! 

Santiago 3:5. NVI.


Lectura: Santiago 3:1-12.  Versículo del día: Santiago 3:5.


MEDITACIÓN DIARIA


 Lo que nos dice el apóstol Santiago aquí en su Carta, hablando de los estragos que hacemos con nuestra lengua es muy cierto. Creo que a veces, ni dimensionamos el efecto que tienen nuestras palabras en los demás. Bien prosigue el apóstol: “También la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Siendo uno de nuestros órganos, contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno, prende a su vez fuego a todo el curso de la vida” (v. 6). Fijémonos en la última parte: “prende a su vez fuego a todo el curso de la vida”, no está escrito porque sí; es que muchas veces lo que se dice, por ejemplo, a los niños pequeños, los marca para toda la vida. Y aun así sea grande la persona, hay palabras que dejan huellas y huellas muy profundas.

Recordemos por esto que la Palabra nos afirma: “En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto” (Proverbios 18:21). Muy seguramente no la vamos a poder dominar del todo, pero seamos prudentes al hablar; pensemos antes de expresarlo.


Amado Señor: perdona nuestra falta de sabiduría para hablar. Enséñanos buen Dios a no ser explosivos al conversar y a no dejarnos llevar por la ofensa cuando otros nos agreden. Necesitamos prudencia, dominio propio y un amor incalculable para no herir a las personas. Por favor dótanos de todo tu poder. Gracias bendito Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.  

viernes, 2 de octubre de 2020

Sin mirar a quien compartamos

Caí al suelo y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? ¿Quién eres, Señor?”, pregunté. Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues, me contestó él. 

Hechos 22:7-8. NVI.


Lectura: Hechos 22:1-21.  Versículos del día: Hechos 22:7-8.


MEDITACIÓN DIARIA


Pablo en su defensa ante los judíos en Jerusalén les cuenta cómo fue su conversión al Señor Jesucristo. Me fascina leer y releer este testimonio. Definitivamente su conversión se pasa de extraordinaria. Es que ser el mismo Señor quien lo confronta sabiendo que Saulo (su antiguo nombre), era un perseguidor acérrimo de su Iglesia, nos deja sin palabras. Es muy conmovedor y diciente su testimonio.

Definitivamente, Dios utiliza a quien quiere y como quiere. Con toda razón su Palabra dice que, si nosotros no hablamos, las piedras gritarán (Lucas 19:40). No podemos callar. Creo que la lección es aprender a valorar a las personas así sea el más grande matón o pecador; si les hablamos del Salvador, pueden llegar a convertirse en un instrumento valioso para el reino de Dios. Al fin de cuentas esa es nuestra misión: llevar el Evangelio de las Buenas Nuevas. ¡Así que hagámoslo!


Amado Señor: te damos gracias por tu bendita Palabra. Gracias porque cada día nos redarguyes más y nos haces reflexionar sobre el comportamiento nuestro con los que tenemos alrededor. Permite Señor que seamos diligentes al escucharte y sin distingos de ninguna clase compartamos tu mensaje de amor y perdón por doquier. ¡Te alabamos bendito Dios!


Un abrazo y bendiciones.  

 

jueves, 1 de octubre de 2020

La Gloria es solamente Tuya Señor

 

Me es grato darles a conocer las señales y maravillas que el Dios Altísimo ha realizado en mi favor.  ¡Cuán grandes son sus señales! ¡Cuán portentosas son sus maravillas! ¡Su reino es un reino eterno! ¡Su soberanía permanece de generación en generación! 

Daniel 4: 2-3. NVI.


Lectura: Daniel 4:1-18.  Versículo del día: Daniel 4:2-3.


MEDITACIÓN DIARIA


Este reconocimiento del rey Nabucodonosor hacia el Dios Altísimo, será sin duda alguna el que todos los reyes de la tierra tendrán que darle al Señor reconociendo su Majestad, Gloria y Poder (Salmo 138:4). En Nabucodonosor podemos apreciar primero lo que fue la arrogancia y prepotencia de él como rey, para después voltear completamente su corazón hacia Dios y dar la razón que no hay otro dios por encima de nuestro Dios.

Creo que a muchos nos puede pasar lo mismo cuando afrontamos situaciones difíciles y el Señor actúa en nuestro favor. Tenemos entonces, que agachar la cabeza y declarar que por su amor y bondad nos saca adelante; que actúa maravillosamente bien sanando nuestro cuerpo, nuestro espíritu o sanando el área financiera. Él es experto en lo imposible. Yo puedo dar fiel testimonio de ello. Nuestro buen Dios me ha librado de las garras de la muerte en dos oportunidades. Como familia nos ha librado de secuestro. Permitió que le ganáramos un pleito a una entidad financiera en Colombia, para no perder lo único que nos quedaba en esa crisis. No puedo más que reconocer que el Señor es Soberano y que a Él sea todo honor, gloria y alabanza.


Así es, bendito Dios y Señor nuestro: solamente Tú Eres digno de recibir toda adoración. Tú Eres quien pones y quitas reyes; Tú exaltas al contrito y humillado y humillas al exaltado. Eres Grande y Poderoso; fuera de Ti no existe nadie más. Tú y solamente Tú Eres el Rey de reyes y el Señor de señores. Gracias por mirarnos con tanto amor buen Dios. Gracias porque un día vamos a estar allá en el cielo alabando tu Nombre. ¡La gloria es Tuya Señor!


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Fe y obras van de la mano

 

Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno alegar que tiene fe, si no tiene obras? 

Santiago 2:14. NVI.


Lectura: Santiago 2:14-26.  Versículo del día: Santiago 2:14.


MEDITACIÓN DIARIA


Definitivamente la fe y las obras van de la mano. “Así también la fe por sí sola, si no tiene obras, está muerta” (v. 17). Si en verdad tenemos al Señor Jesús en nuestras vidas, ha sido por la fe  (Efesios 2:8), y es esa bendita fe la que nos debe motivar a obrar diferente. Y nos vuelve a recalcar la lectura, que la fe sin buenas acciones está muerta (v. 26). “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” (Efesios 2:10). De ahí que nuevamente se desprende de esto, el amor que podamos ofrecer a nuestro prójimo. finalmente creo que todo nos conduce al amor verdadero. Y es que un hecho conlleva a otro: el Señor Jesús murió por amor hacia nosotros y después ese amor a Él, nos motiva al amor hacia el prójimo a través de las buenas obras.

Permitámosle al Espíritu Santo trabajar en el fruto del amor para que de ese amor brote no solamente la plena confianza en Dios sino también la motivación de actuar con buenas obras para su gloria.


Señor Jesús: que sea tu Santo Espíritu llenándonos de su plenitud de amor, para que podamos mostrarlo a tantos que van sin rumbo fijo carentes de calor, abrigo y alimento diario. Señor, no solamente lo necesitan en su área física sino en la espiritual también. Que nuestra fe en Ti sea el motor que nos transporta a movernos por el mundo brindando de lo que Tú tanto nos has manifestado. ¡Te amamos buen Dios y Señor!


Un abrazo y bendiciones.  

martes, 29 de septiembre de 2020

Unidos como miembros de un solo cuerpo

 

Pero, al cabo de algunos días, partimos y continuamos nuestro viaje. Todos los discípulos, incluso las mujeres y los niños, nos acompañaron hasta las afueras de la ciudad, y allí en la playa nos arrodillamos y oramos. Luego de despedirnos, subimos a bordo y ellos regresaron a sus hogares. 

Hechos 21:5-6. NVI.


Lectura: Hechos 21:1-16.  Versículos del día: Hechos 21:5-6.


MEDITACIÓN DIARIA


Después de su despedida en Éfeso, Pablo movido por el Espíritu Santo, se dirige hacia Jerusalén. En Tiro se encontraron con unos discípulos y estuvieron con ellos unos días. Antes de continuar su viaje, los discípulos junto con las mujeres y los niños lo acompañaron y en la playa oraron muy seguramente por él. Es indiscutible el amor fraternal que mueve a los hermanos en una congregación. Precisamente, Os Ginness en su libro ‘El llamamiento’, nos deja claro que el llamamiento de Jesús no solo es como personas sino también congregacional. Esto es porque todos formamos un cuerpo donde Jesús es la cabeza y por lo tanto, en mi concepto, no puede estar una pierna en un lado y la otra por ahí volando. Del mismo modo, si una pierna se lesiona, la otra busca la manera de ayudar a su reemplazo. Exactamente debe suceder en la Iglesia de Cristo y bien claro nos queda en las Cartas de Pablo.

Oremos para que sea el Señor permitiendo un mover dentro de su Iglesia que nos haga entregarnos y comprometernos de tal manera, que demos testimonio como miembros que somos de un mismo cuerpo.


Amado Señor: gracias porque cada día nos das nuevo alimento espiritual con tu Palabra. Gracias por nuestra iglesia local. Permite que sepamos encauzarnos sin distingos de ninguna clase y que el amor tuyo sea la fuente para aprender a vivir como lo deseas. No permitas buen Dios, que hablemos de una u otra denominación porque con eso estamos lanzando piedras en vez de recogerlas, sin tener en cuenta que tu Iglesia es una sola y ahí reinas Tú.


Un abrazo y bendiciones.    

lunes, 28 de septiembre de 2020

No hay otro Dios igual

 

Si se nos arroja al horno en llamas, el Dios al que servimos puede librarnos del horno y de las manos de Su Majestad. Pero, aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua. 

Daniel 3:17-18. NVI.


Lectura: Daniel 3:1-30.  Versículos del día: Daniel 3:17-18.


MEDITACIÓN DIARIA


Es de admirar esta confianza en el Dios de los cielos, que no solamente tenía Daniel sino sus tres amigos. Ellos se negaron a adorar la imagen que Nabucodonosor había mandado erigir y fueron los astrólogos tristemente, los que fueron a acusarlos ante el rey, sin tener en cuenta que por Daniel, todos los adivinos y astrólogos se salvaron anteriormente, de morir ejecutados.

Pero bueno, importa en la lectura ver la fe de estos tres jóvenes que no les importó la amenaza de ser echados al horno de fuego y sus palabras fueron muy contundentes: “el Dios al que servimos puede librarnos del horno y de las manos de Su Majestad. Pero, aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua”. No les dio miedo enfrentarse al rey y mucho menos recalcar que fuera como fuera, no honrarían a esa estatua.

Dios respondió su valentía mandando un ángel que los protegiera cuando fueron arrojados al horno, con las llamas en todo su furor y mucho más caliente de lo normal, al punto que el mismo rey entendió la grandeza del Dios Altísimo, donde sus siervos salieron completamente ilesos y ni siquiera con olor a humo (vv. 25-29).

Esto es lo que nuestro Dios puede hacer por los suyos cuando somos firmes y fieles a su Palabra. Definitivamente la fe mueve montañas y puede cambiar el corazón de hasta el más incrédulo. Nos queda estar orando constantemente porque el Señor aumente nuestra fe y nos haga convincentes de lo que creemos y predicamos.


Amado Señor: te damos gracias por lo que día a día nos enseñas en tu Palabra. Ponemos nuestra fe delante de Ti que nos conoces perfectamente y sabes que todavía no hemos llegado a tenerla siquiera como un grano de mostaza. Aumenta nuestra fe Señor; queremos ser verdaderos testigos tuyos y demostrar al mundo que Tú Eres el Dios Santo y Verdadero. Que no hay otro Dios igual a Ti. ¡Te alabamos bendito Señor!


Un abrazo y bendiciones.  

Necesitamos un toque especial del Espíritu Santo

  Como resultado del trabajo de los apóstoles, la gente sacaba a los enfermos a las calles en camas y camillas para que la sombra de Pedro c...