En el mes décimo del año noveno del reinado de Sedequías en Judá, el rey Nabucodonosor de Babilonia y todo su ejército marcharon contra Jerusalén y la sitiaron.
Jeremías 39:1. NVI.
Lectura:
Jeremías 39:1-18. Versículo del día:
Jeremías 39:1.
MEDITACIÓN
DIARIA
Todo
el capítulo 39 habla de la toma de Jerusalén por Nabucodonosor, rey de
Babilonia y tal como lo había profetizado Jeremías (Jeremías 38:1-3), Jerusalén
fue incendiada. “Los babilonios prendieron fuego al palacio real, a las casas
del pueblo y derribaron los muros de Jerusalén” (v. 8). Ni Sedequías ni sus oficiales
creyeron las palabras del profeta Jeremías y todo se cumplió. Dios había usado
a Jeremías para hablarles, pero su orgullo y anarquía no les permitió creerle.
Ahora
el Señor nos habla a través de su Palabra. Pongamos bastante atención y
obedezcamos. Los tiempos que vivimos no son nada buenos; aferrémonos a Dios y
cumplamos sus mandatos. Oremos por muchos que no lo conocen, entre los que
están tanto familiares como amigos nuestros. El Señor vuelve por su Iglesia y
personalmente creo, que su venida está muy cerca. Aprovechemos cualquier
oportunidad que nos den, para dar el mensaje de salvación. Seamos obedientes a
su Palabra.
Amado
Señor Jesús: lo que más deseo personalmente es verte llegar por tu amada
Iglesia; sin embargo, mi corazón no puede ser tan egoísta que solo piense en
mí. ¡Hay tantos afuera que no te conocen y que yo sé que necesitan también de Ti!
Por eso mi Señor, yo te ruego que pongas no solo en mi corazón, sino en todos
los que siguen este devocional, el deseo de compartir las Buenas Nuevas de
Salvación, a tiempo y a destiempo; sea oportuno o no lo sea. No nos dejes
callar por temor ‘al qué dirán’ o por críticas que puedan llegar. Enséñanos a
ser obedientes a tu mandato de la Gran Comisión. Gracias,
mucha gracias, bendito Señor y Rey. ¡Te adoramos!
Un abrazo y bendiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario