martes, 2 de junio de 2020

La intercesión tiene poder


Traigo a la memoria tu fe sincera, la cual animó primero a tu abuela Loida y a tu madre Eunice, y ahora te anima a ti. De eso estoy convencido. 
2 Timoteo 1:5. NVI.

Lectura: 2 Timoteo 1:1-7.  Versículo del día: 1 Timoteo 1:5.

MEDITACIÓN DIARIA

Tal parece por esta Carta de Pablo a Timoteo que las primeras en llegar a los pies del Señor fueron su abuela y su mamá. Y es que las oraciones de estas mujeres tuvieron eco en el corazón del Señor, para que de igual manera su hijo y nieto Timoteo se convirtiera. Definitivamente el Señor no se queda con nada guardado y sus promesas se cumplen: “Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos—le contestaron” (Hechos 16:31).
Quizá ni sabemos quién o quiénes oraron por nuestra conversión. Se han dado casos en que por ejemplo llegan a la iglesia por un amigo que los invitó y después se sabe que su abuela o tía siempre había estado clamándole al Señor por esa vida. Situaciones parecidas hay muchas; por eso mismo es nuestro deber orar por ellos, aunque no lo sepamos, el Señor sí lo sabe. De ahí que sea tan importante tener presente a los que no creen; no importa que no seamos los que abonemos la semilla, pero sí, los que empezamos a regarla. Seamos agradecidos, de todas maneras, sí conocemos a la persona que nos llevó a sus pies, entonces oremos por ella también dándole gracias al Señor por su vida y su familia. Y no dejemos por fuera la labor que nos corresponde; empecemos por los que están más cerca nuestro. La intercesión tiene poder.

Amado Señor: hoy ponemos delante de Ti a nuestro hijo(a) que ha sido reacio para escuchar tu mensaje. Igualmente oramos por familiares y amigos que no desean saber que Eres el Salvador de sus vidas. Confiamos en Tu Palabra Señor y te damos gracias por cualquiera sea la manera de cómo vas a permitir que ellos lleguen a tus pies. Gracias bendito Señor y gracias por los que oraron por nuestra conversión y los que nos dirigieron hacia Ti.

Un abrazo y bendiciones.      

lunes, 1 de junio de 2020

Porque Tú vives, nosotros viviremos también


Jesús le dijo: ¿Por qué lloras, mujer? ¿A quién buscas? Ella, pensando que se trataba del que cuidaba el huerto, le dijo: —Señor, si usted se lo ha llevado, dígame dónde lo ha puesto, y yo iré por él. 
Juan 20:15. NVI.

Lectura: Juan 20:1-18.  Versículo del día: Juan 20:15.

MEDITACIÓN DIARIA

María Magdalena fue de las primeras personas que visitó la tumba del Señor Jesucristo y la encontró vacía. Ella no sabía que quien le hablaba era su Maestro y por eso llorando le dice que si sabe en dónde lo han puesto, le diga para ir por él. El Señor se le revela y la manda a decirle a sus hermanos que vuelve al Padre y Dios que es también de ellos (vv. 16-17).
Gracias a Dios que su tumba está vacía y María Magdalena como Pedro y Juan también pudieron testificar lo mismo. Su tumba vacía para la gloria de Dios Padre quien vio en su Hijo Amado cumplirse su voluntad. Voluntad por la cual también nosotros somos redimidos por su sangre derramada y justificados con su gracia para en el día venidero, resucitar y estar gozando la vida eterna a su lado. Ninguna otra religión puede decir que la tumba de su líder está vacía. Este privilegio solamente lo tenemos nosotros, los cristianos.

Señor Jesús: gracias porque Tú vives y por esa razón también viviremos y triunfaremos sobre la muerte. Gracias porque tu tumba está vacía y ese hecho aumenta nuestra fe. Señor, si en algo podemos retribuirte tanto amor, que sea precisamente dando a conocer tu Nombre. ¡Te adoramos Señor!

Un abrazo y bendiciones.              

sábado, 30 de mayo de 2020

Al final, la victoria sera Tuya


No temas, Jacob, siervo mío; no te asustes, Israel —afirma el Señor—. A ti, Jacob, te libraré de ese país lejano; a tus descendientes los libraré del exilio. Volverás a vivir en paz y tranquilidad, y ya nadie te infundirá temor. 
Jeremías 30:10. NVI.

Lectura: Jeremías 30:1-11. Versículo del día: Jeremías 30:10.

MEDITACIÓN DIARIA

Entiendo que son las palabras del Señor para los de su Iglesia. Bien nos dice que no nos asustemos; nos librará del exilio al que hemos sido sometidos. Y digo exilio porque confinamiento también es exilio. Y porque a pesar de estar en casa, esta encerrada ha llevado al estrés a muchos matrimonios, a los niños y a los adultos mayores; mejor dicho, a todos. Y es que cuando se nos priva de la libertad, las cosas empiezan a cambiar dentro de nuestro sistema emocional y por ende se afecta igual el sistema biológico.
Pero bueno, hay palabras esperanzadoras en el versículo y es que nuestro Dios siempre tiene una salida para los suyos y aquí está la promesa: “Volverás a vivir en paz y tranquilidad, y ya nadie te infundirá temor”. Sí; porque lo que se percibe es un temor que se ha derramado alrededor del mundo. Personalmente considero que esta epidemia no es como nos la están pintando. Hay multitud de virus en el planeta tierra, pero se dice que el más mortal es el virus del miedo; se apodera de ti y es muy contagioso. Así que tengamos en cuenta lo que Dios nos dice en su Palabra: Él permitirá que volvamos a vivir en paz y tranquilidad. No habrá más temor. La vida continuará y nuestra vacuna esencial, es el Señor con nosotros. Guardemos las precauciones como con cualquier resfriado, pero no nos dejemos acobardar del miedo. El Señor es nuestro guardador.

Amado Señor: gracias porque a pesar de estar aislados privados de nuestra libertad, estamos libres Contigo. Gracias porque tu Palabra es verdad y la creemos como tal. Gracias porque Tú devolverás la paz, el gozo y la tranquilidad para seguir con nuestros quehaceres diarios. Buen Dios, no permitas que el enemigo siga haciendo de las suyas mientras estamos encerrados. Gracias bendito Señor porque la victoria es Tuya. ¡Te adoramos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 29 de mayo de 2020

Pelear valerosamente la batalla


Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos.
1 Timoteo 6:12. NVI.

Lectura: 1 Timoteo 6:11-21.  Versículo del día: 1Timoteo 6:12.

MEDITACIÓN DIARIA

Pablo termina esta carta recomendándole a Timoteo pelear la buena batalla de la fe. Es decir, como está en otra versión: mantener valerosamente el noble combate de la fe. Luchar como el deportista que desea ganar la carrera que emprendimos desde el momento que declaramos a Jesús como nuestro Señor y Salvador. “Timoteo, ¡cuida bien lo que se te ha confiado! Evita las discusiones profanas e inútiles, y los argumentos de la falsa ciencia. Algunos, por abrazarla, se han desviado de la fe” (vv. 20-21). “¡cuida bien lo que se te ha confiado!”; no solamente lo dice a Timoteo; es también para nosotros. Hay que velar por el mensaje confiado y no prestar atención a los argumentos falsos que afirman tener la verdad, porque por esto, muchos se han desviado.
Reflexiona sobre lo que Dios te ha confiado. ¿Tu familia, en especial tus hijos? Muchas veces como padres olvidamos la misión que tenemos frente a nuestros hijos. Y en esto quiero ser un poco enfática: sobre quien recae en especial esta responsabilidad es en el hombre que es la cabeza del hogar. Pero también Dios pudo haber puesto bajo encargo a tus padres o discípulos, tu iglesia o tu ministerio; ¿si estás valerosamente peleando esa batalla? ¿Los estás dirigiendo por el camino correcto? Finalizo este devocional con la alabanza del mismo Pablo:

Al único y bendito Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, al único inmortal, que vive en luz inaccesible, a quien nadie ha visto ni puede ver, a él sea el honor y el poder eternamente. Amén.

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 28 de mayo de 2020

Profecías cumplidas sobre nuestro Salvador


También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, llegó con unos treinta y cuatro kilos de una mezcla de mirra y áloe. 
Juan 19:39. NVI.

Lectura: Juan 19:17-42.  Versículo del día: Juan 19:39

MEDITACIÓN DIARIA

Tanto José de Arimatea quien era hombre rico, miembro del Sanedrín y discípulo de Jesús como Nicodemo que era maestro de Israel, fueron los que estuvieron presente en la sepultura del Señor y por consiguiente embalsamaron su cuerpo.
Con la muerte del Señor, se cumplieron profecías sobre Él dadas muchos años atrás. Veamos algunas de ellas: “Allí lo crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en medio” (v. 18; Mateo 27:38. AT. Isaías 53:12b). “Se repartieron entre ellos mi manto, y sobre mi ropa echaron suertes” (v. 29; AT. Salmo 22.18); “Había allí una vasija llena de vinagre; así que empaparon una esponja en el vinagre, la pusieron en una caña y se la acercaron a la boca” (v. 29. AT Salmo 69:21); “Pero, cuando se acercaron a Jesús y vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas” (v. 33, AT Salmo 34:20);  “sino que uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante le brotó sangre y agua” (v. 34. AT Zacarías 12:10); “Después de esto, José de Arimatea le pidió a Pilato el cuerpo de Jesús. José era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos. Con el permiso de Pilato, fue y retiró el cuerpo” (v. 38; Mateo 27:57. AT Isaías 53:9). Estas profecías son únicamente las que conciernen al Evangelio de Juan sobre su crucifixión, muerte y sepultura. Hay muchísimas más relacionadas con su nacimiento y vida pública narradas no solamente por Juan sino por los otros evangelistas. Vemos con claridad cómo se cumplió la Escritura en Jesús de Nazaret, el Mesías enviado por el Padre para venir a salvar a la humanidad.
Oro para que este pequeño bosquejo en mi devocional de hoy te haga reflexionar y creas que el Señor Jesús vino por ti y que, así como se cumplió a cabalidad su primera venida, volverá muy pronto como también está escrito. No dejes pasar más tiempo. Él murió por todos y entre ese ‘todos’ estabas incluido(a).  

Amado Señor: toca el corazón de la persona que está leyendo este devocional y permite que se acerque a Ti. Gracias buen Dios porque a través de la tecnología se facilita que el mundo te conozca. Gracias por tu Palabra que es verdad y totalmente Contigo se cumplió y seguirá cumpliéndose. Yo te alabo y bendigo tu Nombre. La gloria y honor sean para Ti por los siglos de los siglos.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 27 de mayo de 2020

Gracias Señor por querer siempre lo bueno para tus hijos


Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. 
Jeremías 29:11. NVI.

Lectura: Jeremías 29:10-14.  Versículo del día: Jeremías 29:11.

MEDITACIÓN DIARIA

En días pasados el devocional fue orar y dar gracias por el lugar a donde el Señor nos ha llevado. Ahora más adelante, en ese mismo capítulo de Jeremías nos dice claramente, que solamente Él sabe los planes que tiene para nosotros: planes de bienestar para darnos un futuro lleno de esperanza. Así que no temamos por los obstáculos que se nos presenten porque detrás de eso está nuestro buen Dios abriendo caminos y rompiendo murallas. Muchas son las veces que seguramente hemos deseado retroceder, pero es ahí el momento preciso para recordar la promesa que se nos ha dado y no dar marcha atrás. El Señor seguirá abriendo puertas hasta cumplir su propósito en cada uno de los que lo buscamos.
Enseguida dice que, si lo invocamos y suplicamos, Él nos escuchará; que, si lo buscamos, se dejará encontrar (vv. 12-14). Entonces, no dudemos en acercarnos al trono de su gracia hablándole sinceramente y si es el caso, derramando nuestro corazón a sus pies teniendo la certeza de que su Palabra es verdad y que seremos escuchados.

Amado Dios y Señor nuestro: gracias por estar pendiente de todo lo nuestro. Gracias porque siempre has querido que salgamos adelante y nunca nos has abandonado o desechado. Gracias porque cuando te buscamos estás ahí, rompiendo todo obstáculo que se pueda presentar para que tus planes se cumplan de acuerdo a tu propósito en nuestras vidas. Gracias bendito Señor por querer todo lo bueno para tus hijos. ¡Te amamos bendito Dios!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 26 de mayo de 2020

Devuélvelos a tu redil Señor

Si alguien enseña falsas doctrinas, apartándose de la sana enseñanza de nuestro Señor Jesucristo y de la doctrina que se ciñe a la verdadera religión, es un obstinado que nada entiende. 
1 Timoteo 6:3-4a. NVI.

Lectura: 1Timoteo 6:3-10.  Versículos del día: 1 Timoteo 6:3-4a.

MEDITACIÓN DIARIA

Es triste saber de personas que han conocido la Palabra de Dios, han andado con el Señor y han sido utilizados por Dios también, y de pronto se apartan hacia otras falsas enseñanzas dejando un vacío enorme en los que le siguen. Otros dicen, que no se sintieron llenos o que en su pensar desean descubrir cosas nuevas y como de eso si hay bastante por todos lados porque Satanás no se queda quieto, les ha quedado fácil explorar doctrinas falsas, con supuestos profetas falsos y lo que han logrado es entrar en un mar de confusiones. Cosas así suceden porque nunca han aceptado lo que dice la Biblia, o en sus iglesias no les han enfatizado la verdadera fe. A todos ellos, se les llama obstinados; o sea tercos, testarudos, porfiados. Y los hay también, que piensan que el cristianismo es un medio financiero y lo único que desean es obtener ganancias (v. 5). Quieren enriquecerse y se vuelven esclavos de sus propios deseos: “Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores” (v. 10). Muy claro lo vemos aquí: se han desviado de la fe.
Oremos por todos aquellos que se han alejado para que el Señor los vuelva con su amor inagotable al aprisco de sus ovejas.


Amado Señor Jesús: Tú Eres el Pastor por excelencia. Venimos ante Ti para colocarte aquellas ovejas tuyas que se han extraviado del redil y tal vez puedan estar heridas o maltratadas en otros campos. Por favor buen Señor, tráelas de vuelta y si están heridas recógelas en tus brazos amorosos y sana sus heridas. Te damos gracias por escuchar nuestra oración. ¡Te adoramos bendito Señor y Dios!

Un abrazo y bendiciones.

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