jueves, 4 de mayo de 2017

Busca el camino correcto y síguelo

Así dice el Señor: Deténganse en los caminos y miren; pregunten por los senderos antiguos. Pregunten por el buen camino, y no se aparten de él. Así hallarán el descanso anhelado. Pero ellos dijeron: No lo seguiremos. 
Jeremías 6:16.

Lectura: Jeremías 6:16-21.  Versículo del día: Jeremías 6:16.

MEDITACIÓN DIARIA

Hay que hacer un alto en el camino de la vida. Hay que detenerse en el cruce; mirar para todos los lados y buscar el camino correcto. Si no lo conocen, pregunten. Jesús dijo ser ese único camino. Miremos lo que nos narra el Evangelio de Juan: “Jesús le contestó: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí” (Juan 14:6 NTV). Créanlo o no, no existe ningún otro camino que lleve hacia Dios Padre. Solamente ese camino los hará descansar. “¡Pero ustedes se niegan a seguirlo!”. ¡Qué tristeza! El mismo Dios se lamenta de que no acepten seguir por el sendero exacto.
Yo te invito amigo(a) a que ya no le des más vueltas al asunto. Si estás leyendo este devocional es porque Dios puso en tu corazón hacerlo. Dios te ama tanto que te busca de manera incansable. Por ti, mandó a su Hijo Jesús a morir en una cruz para que el peso de tus pecados recayera sobre Él y tú pudieras reencontrarte con tu Padre Celestial. Lo único que tienes que hacer es seguir a Jesús y no apartarte nunca de su lado. Te pregunto: ¿Deseas hacerlo? Quizá sea tu última oportunidad, no la dejes pasar. Con todo mi corazón, te invito a hablarle a Jesús así:

Señor Jesús: Mi vida es un mar de confusión y me dicen que Tú eres el camino a seguir. Hoy deseo que vengas a mí, tomes mi vida completa y me lleves de tu mano hacia el Padre Celestial. Perdona mis pecados y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por hacerlo buen Jesús. Amén.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 3 de mayo de 2017

El gozar una buena amistad

El perfume y el incienso alegran el corazón; la dulzura de la amistad fortalece el ánimo. 
Proverbios 27:9.
Lectura: Proverbios 27:5-11.  Versículo del día: Proverbios 27:9.

MEDITACIÓN DIARIA

¡Qué bueno es tener una amistad verdadera! Tal como dice aquí el Proverbio: fortalece el ánimo. Siempre he dicho que he sido bendecida con las amigas que el Señor me ha regalado. En circunstancias adversas las he visto a mi lado apoyándome; riendo conmigo en momentos felices y sufriendo también en los de aflicción.
Hoy ha pasado por aquí una de ellas y me siento complacida y halagada por haber gozado de su compañía aunque fuera por un día. Es que sentir el afecto y cariño de personas muy queridas cuando se está lejos es bastante motivador. La amistad que llega de lejos es igual que recibir noticias agradables: es agua fría que refresca el alma. El corazón está expectante y los sentimientos afloran dulcemente. Es hablar sin cesar, es reír, es orar y es volver a darnos un abrazo fraternal.

Gracias Señor por mis amigas. Las pongo a todas delante de Ti, pero hoy en especial a mi amiga y hermana que tuve la dicha de verla y tenerla por un día haciéndome compañía. Te ruego Señor que la lleves con bien hacia su destino y que le permitas disfrutar con sus seres queridos, unos días llenos de tu amor y tu bondad.

Un abrazo y bendiciones.

martes, 2 de mayo de 2017

No es más que un 'hasta luego'

NO ES MÁS QUE UN ‘HASTA LUEGO’

“―Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?”. Juan 11:25-26.

Lectura: Juan 11:1-37.  Versículos del día: Juan 11:25-26

MEDITACIÓN DIARIA

Es más que natural que la muerte de un ser querido nos afecte. Muchos podrán criticar al cristiano que llora o sufre con la partida de un familiar, de un buen amigo o de un hermano en la fe. Estos son los que se dedican más al dedo acusador y reprochan este sentimiento; ni siquiera recuerdan o saben que el Señor Jesús al enterarse que su amigo Lázaro había muerto, lloró; demostrar que se tiene dolor a través del llanto es humano. De todas formas, nosotros los cristianos tenemos la bendita esperanza de una gloria futura: “El que cree en mí vivirá, aunque muera”, es el aliciente que nos ayuda y reconforta en esos momentos, siempre y cuando tengamos conocimiento que la persona fallecida ha recibido al Señor y su vida fue testimonio como hijo de Dios.
“y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?” La pregunta es para ti: ¿Lo crees, o dudas de tu salvación? Si lo crees su partida no será más que un breve ‘hasta luego’ y si dudas, es porque Jesús no está ocupando el trono de tu vida.

Amado Jesús: Gracias porque Tú eres la resurrección y la vida y esta verdad vale oro para nosotros. Gracias porque nos espera una patria futura a tu lado donde no existirá dolor alguno y en donde enjugarás toda lágrima que brote de nuestros ojos. A través de mi devocional deseo como homenaje póstumo, dedicarlo a ese tierno caballero de ojos lacónicos por el peso de los años y de la enfermedad. Al gran hermano de la Iglesia que se nos adelantó y fue a gozar de su Señor. En medio de la tristeza me alegra buen Jesús, el saber que le extendiste sus brazos amorosos para acogerlo en tu reino celestial y que allá está gozando a tu lado de la gloria esperada sin sufrimiento alguno. Gracias Señor por la oportunidad que me diste de conocer y compartir con Osquítar.

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 1 de mayo de 2017

Hay que perdonar, perdonar y pedir perdón...

Jesús le contestó: —No basta con perdonar al hermano sólo siete veces. Hay que perdonarlo una y otra vez; es decir, siempre. 
Mateo 18:22. Traducción Lenguaje Actual (TLA).

Lectura: Mateo 18:15-22.  Versículo del día: Mateo 18:22.

MEDITACIÓN DIARIA

Esto fue lo que le contestó el Señor a Pedro ante la pregunta de cuántas veces tenía que perdonar al hermano que le ofendiera. El Señor le contesta que una y otra vez. Encontré que la palabra ‘perdón’ en griego quiere decir: soltar, cancelar, pasar; y en hebreo: levantar la culpa. Esto es lo que hay que hacer: pasar la culpa. No entiendo por qué es tan difícil para el cristiano perdonar. Si recibimos de parte de Dios un perdón pleno y aun así, seguimos cayendo y pecando, y Dios vuelve a perdonarnos cuando recurrimos a Él ¿por qué nosotros no somos capaces?
Es triste que muchas personas piensen que si perdonan están deteriorando su orgullo y su dignidad. Se atreven a decir que hasta su educación no les permite perdonar (nunca había escuchado ese argumento pero me lo dijeron). Entonces, ¿en dónde queda el sacrificio del Señor Jesús? Él fue humillado, vituperado, calumniado, flagelado y crucificado por darnos a nosotros el perdón de todos nuestros pecados; y en la oración que nos enseñó se le dice una y otra vez: “y perdónanos nuestros pecados, así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros” (Mateo 6:12 NTV). Sin embargo, esto se dice de dientes para afuera pero no de corazón. Pero miremos los versículos siguientes: “Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti; pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados” (vv. 14-15, el énfasis es personal). “pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados”. Debemos tener presente esto porque es muy delicado: si me rehúso a perdonar, quiere decir que tampoco acepto el perdón de Dios; o sea se está en nada.
Conclusión: queremos ser perdonados, perdonemos también; una, dos, tres veces y las que sigan de ahí para adelante. De lo contrario ni siquiera atrevámonos a pedirle algo al Señor porque no tiene caso hacerlo.

Amado Padre celestial: con todo mi corazón te pido que pongas en el corazón de los que leen este devocional la decisión de perdonar de la misma manera que Tú lo  haces con nosotros. Gracias porque no fueron los soldados romanos ni los judíos quienes sacrificaron a tu Hijo amado; en ellos estábamos cada uno y tu amor inagotable, al lado de tu infinita misericordia, nos ha liberado de la carga del pecado, a través de la sangre preciosa de Jesús derramada en ese Calvario. ¡Gracias por tu enseñanza buen Dios! ¡Te alabamos y te damos toda la honra y la gloria!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 29 de abril de 2017

El descanso que Dios nos pide

Al llegar el séptimo día, Dios descansó porque había terminado la obra que había emprendido. 
Génesis 2:2.

Lectura: Génesis 2:1-4.  Versículo del día: Génesis 2:2.

MEDITACIÓN DIARIA

El descanso va relacionado con el trabajo y por consiguiente el trabajo no es el fin, es el medio que Dios nos da para subsistir pero es necesario hacer las cosas como Dios nos manda. Creo que Dios después de crear su universo descansó el séptimo día para enseñarnos a nosotros a hacer lo mismo, no porque Él estuviera agotado, no; porque Él es Dios. El Señor bendijo y consagró el día de reposo (Éxodo 20:11), (Deuteronomio 5:12-15), primero para que nos acordemos de honrar al Señor y segundo para descansar del trabajo de la semana.
Ahora por otro lado está el descanso nocturno: “En paz me acuesto y me duermo, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado” (Salmo 4:8). Hay que ir a la cama en paz todos los días. Por eso es indispensable que el sol no se ponga sobre nuestro enojo (Efesios 4:26); esto es acostarse en paz con Dios y con los que nos rodean. Hay que tomar el descanso nocturno como debe ser. El sueño es reparador de fuerzas y si el cuerpo ha trabajado durante el día es necesario darle el reposo adecuado con la seguridad que tenemos en Dios, quien nos está guardando también mientras dormimos. Él nos permite un dormir profundo dejando las preocupaciones atrás y confiando en que cada día trae su propio afán (Mateo 6:34).  “Puedes irte a dormir sin miedo; te acostarás y dormirás profundamente” (Proverbios 3:24 NTV).
Aprendamos lo valioso del descanso y hagamos todas las cosas como deben ser: “decentemente y con orden”. De ahí que no podemos cambiar trabajo por dinero, ni distracción por sueño.

Amado Señor: Gracias porque nos enseñas la importancia del descanso para nuestro cuerpo y porque esto hace parte del cuidado que le debemos. Gracias porque es un mandato tuyo el descansar un día a la semana no solo para honrarte como lo mereces, sino también para darle sosiego al cuerpo. Además nos instruyes sobre lo indispensable que es ir a la cama con el deseo de reposar del trajín diario. ¡Bendito eres Señor! ¡No se te olvidó el más mínimo detalle sobre lo que nos hace bien!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 28 de abril de 2017

Un cuerpo agradable para Dios

¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios. 
1 Corintios 6:19-20.

Lectura: 1 Corintios 6:12-20.  Versículos del día: 1 Corintios 6:19-20.

MEDITACIÓN DIARIA

El Espíritu Santo entró a morar en nosotros cuando aceptamos la obra redentora de Jesús. Fuimos comprados por precio y precio muy grande: la sangre de Cristo. Así que nuestro cuerpo le pertenece a Dios. “Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios” (Romanos 12:1). Aquí está la explicación, tenemos que presentarle a Dios un cuerpo que le agrade; un cuerpo sano, vivo y santo. O sea un cuerpo no deteriorado por la inmoralidad sexual, ni por la droga, ni por el cigarrillo, ni por el alcohol, ni por la glotonería. Otro pecado grave es la adicción a la laboriosidad donde se cambia el descanso por trabajo, o sea por dinero. “Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo. Que nadie se engañe. Si alguno de ustedes se cree sabio según las normas de esta época, hágase ignorante para así llegar a ser sabio.  Porque a los ojos de Dios la sabiduría de este mundo es locura” (1 Corintios 3:17-19). Precisamente las normas de esta época, casi todas van en contravía con las de Dios. En su Manual que es la Biblia nos ha dejado ciertas pautas que debemos seguir. “Tengan cuidado, no sea que se les endurezca el corazón por el vicio, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida” (Lucas 21:34); “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y libertinajes, no en contiendas y envidia” (Romanos 13:13 RVR1995). La gula o glotonería se hace presente en la obesidad que es declarada como enfermedad. Enfermedad que azota actualmente a muchas personas. Todo por no controlar el comer demasiado.
Tampoco le agrada a Dios que se haga del cuerpo un ídolo y por esto dejar de comer o esclavizarnos por él.  Hay que ejercitar el cuerpo porque es muy necesario, pero recordemos que todo extremo es malo. Seamos también sabios en manejar y presentar nuestro cuerpo al Señor.

Amado Dios: Gracias por enseñarnos a través de tu Palabra, la necesidad de cuidar nuestros cuerpos. Queremos agradarte y presentártelo como un sacrificio vivo y santo de tal manera que sea olor fragante para Ti.

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 27 de abril de 2017

Promesas y bendiciones que vienen de su mano

Deseo tus bendiciones con todo el corazón; ten misericordia, como lo prometiste. 
Salmo 119:58.

Lectura: Salmo 119:57-72.  Versículo del día: Salmo 119:58.

MEDITACIÓN DIARIA

Todos deseamos las bendiciones del Señor; y a veces no nos percatamos de las que tenemos por desear más. Pienso que aquí también caben las palabras de Jesús cuando habló sobre la parábola de las monedas de oro: “Has sido fiel en lo poco; te pondré a cargo de mucho más” (Mateo 25:23). No solamente debemos dar gracias por manifestaciones y promesas extraordinarias cumplidas. El Señor es especialista en detalles pequeños, los cuales pasan desapercibidos porque los consideramos de poca valía. Por ejemplo: el hecho de levantarnos nuevamente con vida cada día; el considerar que tenemos ojos para ver, oídos para escuchar, nariz para oler, boca para degustar, manos para palpar. El salir de casa y regresar sin novedad alguna. No más el poder leer su Palabra debe ser motivo de agradecimiento al Señor. Seguramente podríamos continuar, pero sería interminable la lista. Mejor es que cada uno indague en su vida personal con la ayuda del Espíritu Santo. Si no somos fieles en estos pequeños detalles, no esperemos los grandes. “Señor, has hecho muchas cosas buenas a mi favor tal como lo prometiste” (v. 65 en la lectura).
Dios que busca lo mejor en sus hijos, como buen Padre nos disciplina y diremos como el Salmista: “El sufrimiento me hizo bien, porque me enseñó a prestar atención a tus decretos”. (v. 71). Lo que siempre nos recalcan y advierten es que no esperemos a pasar por desiertos áridos y sedientos para buscar al Señor y empaparnos de su Palabra. Su disciplina duele y mucho. Es más fácil aprender a las buenas que a las malas.

Amado Señor: Gracias por las cosas buenas que nos prometiste como por las difíciles que también llegaron; gracias porque a través de ellas hemos aprendido lecciones que han calado profundo en nuestro corazón. Igual Señor, si no hubiera sido por esos momentos difíciles no tendríamos los testimonios maravillosos de lo que has hecho y no podríamos darte la gloria y honra que mereces. Gracias porque hemos recibido las lecciones, quizá con enojo y no de buena gana, pero con el tiempo nos has mostrado tu grandeza a través de ellas. Permite que siempre busquemos agradarte más con buen juicio y con el conocimiento recibido.

Un abrazo y bendiciones.

Necesitamos un toque especial del Espíritu Santo

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