sábado, 26 de enero de 2013

Mis deseos en el nuevo año





Que el Señor te responda cuando estés angustiado;  que el nombre del Dios de Jacob te proteja. Que te envíe ayuda desde el santuario; que desde Sión te dé su apoyo. Que se acuerde de todas tus ofrendas; que acepte tus holocaustos. Que te conceda lo que tu corazón desea; que haga que se cumplan todos tus planes. Nosotros celebraremos tu victoria,  y en el nombre de nuestro Dios  desplegaremos las banderas. ¡Que el Señor cumpla todas tus peticiones!  
Salmo 20:1-5.


Amado Señor: Hoy te pido por cada una de las personas que siguen este devocional para que llenes todas sus necesidades físicas, espirituales, materiales y emocionales. Cólmalos de tu amor  y sorpréndelos con tus misericordias.

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 25 de enero de 2013

Su Ley es mi modo de vida




La ley del Señor es perfecta: infunde nuevo aliento. El mandato del Señor es digno de confianza: da sabiduría al sencillo. 
Salmo 19:7.


Lectura: Salmo 19:7-11.  Versículo del día: Salmo 19:7.

MEDITACIÓN DIARIA

Tal vez estemos cansados de escuchar por un lado y otro, la palabra ‘ley’; pero en cuanto al mundo espiritual, Dios se refiere a lo que desea que hagamos para precisamente evitar pasar malos ratos.  Así pues, su ley está comprendida en toda su Palabra que es la Biblia y esta es perfecta e imperecedera: “La suma de tu palabra es verdad; tus rectos juicios permanecen para siempre” (Salmo 119:160).
Para los cristianos su Palabra viene a ser ‘el manual del hombre’; la voluntad de Dios impregnada en la Biblia para llevar una vida recta y por consiguiente con el deseo de acatarla sin preámbulos de ninguna clase. El cumplirla, simplemente se convierte en una forma de vida; un estilo que debe marcar la diferencia dentro de la sociedad (un ejemplo sencillo: aprender a obedecer la autoridad así sea a través de un semáforo peatonal. Pueda que los demás no lo hagan, pero con carácter decir sí y respetarlo); “El mandamiento del Señor es claro: da luz a los ojos” (v. 8b).
Poco a poco su ley se va posesionando del creyente y por consiguiente es el aliento del día a día que infunde confianza al practicarla y trae alegría porque nos evita líos y conflictos.  Es el Pan diario que deseamos como el oro y como la dulzura de la miel (v. 10), alimenta nuestro espíritu.
Si solamente leemos las Escrituras por leerlas, propongámonos en este nuevo año sacarle el mayor provecho de tal manera que la podamos meditar, memorizar, aprender y practicar.

Amado Señor: Tu Palabra es tan perfecta que aun el más sencillo puede entenderla. Permite que cuando nos acerquemos a ella, tu Santo Espíritu nos de sabiduría para  llevar una vida recta que testifique ante los demás que somos tus hijos.

Un abrazo y bendiciones.  

jueves, 24 de enero de 2013

Llamados a construir hogares bien cimentados




Yo lo he elegido para que instruya a sus hijos y a su familia, a fin de que se mantengan en el camino del Señor y pongan en práctica lo que es justo y recto. Así el Señor cumplirá lo que le ha prometido. 
Génesis 18:19.


Lectura: Génesis 18:16-33.  Versículo del día: Génesis 18:19.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuando el Señor escoge un siervo suyo es para que se mantenga en el camino haciendo lo justo, instruyendo a sus hijos y familia. Con esa intención escogió a Abraham; como hombre digno de confianza y quien le hablaba sinceramente, como al mejor amigo (vv. 23-33). Mantenerse en su camino es exactamente obedecer; y al cumplir con sus mandatos se obtienen las bendiciones que el Señor promete a quienes le siguen: “El Señor me ha pagado conforme a mi justicia; me ha premiado conforme a la limpieza de mis manos,  pues he andado en los caminos del Señor” (Salmo 18:20-21).
¿Qué nos queda por hacer? Cumplir fielmente con el legado dejado por Dios. Después de conocer al Señor, tenemos que empezar a evangelizar a los nuestros: los de casa primero porque es la instrucción dada. “¡Pero tengan cuidado! Presten atención y no olviden las cosas que han visto sus ojos, ni las  aparten de su corazón mientras vivan. Cuéntenselas a sus hijos y a sus nietos” (Deuteronomio 4:9). Nuestra Jerusalén es precisamente nuestro propio hogar, donde primero tenemos que ser testigos (Hechos 1:8). Ahora somos sus “Abrahamnes”, sus amigos con la misión de llevar el evangelio de generación en generación.

Padre: Permite que lo primero que entendamos sea acatar tu voluntad, dando verdadero testimonio a nuestro cónyuge e hijos. Que los podamos instruir en tu verdad, para construir hogares donde reines Tú y de igual manera ellos continúen la obra y lo hagan con quienes los siguen.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 23 de enero de 2013

La fe mueve montañas



Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrán decirle a esta montaña: Trasládate de aquí para allá’, y se trasladará. Para ustedes nada será imposible 
Mateo 17:20.


Lectura: Mateo 17:14-23.  Versículo del día: Mateo 17:20.

MEDITACIÓN DIARIA

En un capítulo anterior se habla de la semilla de mostaza que es la más pequeña de las semillas y aquí el Señor nos dice cuánto no haríamos si al menos nuestra fe fuera igual a un grano de ella.  La duda no nos deja actuar libremente; nos atormenta y a la vez nos detiene.  Hay que creer en lo que se dice sin dudar: “Les aseguro que si tienen fe y no dudan —les respondió Jesús—, no sólo harán lo que he hecho con la higuera, sino que podrán decirle a este monte: ‘¡Quítate de ahí y tírate al mar!’, y así se hará.  Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración” (Mateo 21:21-22), sabiendo que el Señor nos ha dejado un legado para seguir, como también nos lo afirma “Ciertamente les aseguro que el que cree en mí las obras que yo hago también él las hará, y aun las hará mayores, porque yo vuelvo al Padre” (Juan 14:12), actuemos sin vacilar para glorificar el nombre de nuestro Dios, seguros de que Él no nos va a defraudar.
Oremos con la convicción total de que vamos a recibir lo que estamos pidiendo.  El Señor escucha y baja su oído hacia nosotros para hacer realidad nuestros ruegos. Y lo hace porque ante todo su Palabra es fiel y si ahí dice que lo haría, lo hará.
¿Cuál es tu problema? Una crisis financiera, emocional, o peor aún: una enfermedad crítica, donde nadie da un peso por tu vida, pero yo te digo: hay alguien más poderoso para quien nada le queda grande. Lo único que Dios te pide es creer, porque “Para el que cree, todo es posible” (Marcos 9:23).

Amado Señor: Al igual que tus discípulos, te pedimos que aumentes nuestra fe para tener la certeza de que recibiremos todo lo que humildemente requerimos en oración.  Gracias porque estás atento a nuestras peticiones y te glorificas en cada una de ellas.

Un abrazo y bendiciones.

martes, 22 de enero de 2013

¿Quién es Jesús para ti?



Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente —afirmó Simón Pedro.  
 Mateo 16:16.

Lectura Mateo 16:13-20. Versículo del día: Mateo 16:16.

MEDITACIÓN DIARIA

¿Quién es Jesús de Nazaret?  Es Cristo el Señor, nacido en Belén en un humilde pesebre. Es el que recorrió Galilea sanando enfermos, sacando demonios y calmando vientos y tempestades.  Es el mismo que dijo: “¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba!” (Juan 7:37); es la puerta abierta de salvación: “Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos” (Juan 6:9). Es el mismo que hoy hace la invitación a entrar: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).
Para ti, ¿quién es Cristo?  ¿Un charlatán, un mentiroso o quien dijo ser? Te pregunto: ¿Quieres reconocerlo como el Hijo del Dios viviente?  “Este mensaje es digno de crédito y merece ser aceptado por todos. En efecto, si trabajamos y nos esforzamos es porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios viviente, que es el Salvador de todos, especialmente de los que creen”.  (1 Timoteo 4:9-10).
Si deseas aceptarlo en tu vida y reconocerlo como el Hijo del Dios viviente que vino al mundo a salvarte, te sugiero que hagas esta oración:

Amado Jesús: Hoy reconozco que eres el Cristo, el Hijo de Dios que había de venir al mundo para salvarnos. Decido abrirte la puerta de mi vida para que entres, perdones todos mis pecados y me des la vida eterna. ¡Te la entrego Señor! Haz de mí la persona que quieres que yo sea. Gracias por perdonarme y llevarme de tu mano.

Un abrazo y bendiciones.

Necesitamos un toque especial del Espíritu Santo

  Como resultado del trabajo de los apóstoles, la gente sacaba a los enfermos a las calles en camas y camillas para que la sombra de Pedro c...